Como resuenan los versos anónimos de un monje del Paular: ¡Todavía hay un valle y una tarde serena. Y lejos, una campana que suena en la serena tarde, todavía!
El responsable de la cocina es el chef D. Antonio Gistau, que lleva 35 años al frente de la cocina, cuenta con un equipo de 9 personas. Para deleitarnos con su gastronomía, hay 2 restaurantes. El Restaurante DOM LOPE, nos ofrece el desayuno bufet, comidas y cenas. Su carta cambia cada temporada, con productos de los alrededores, está compuesta por entrantes como las croquetas de boletus, los huevos de corral estrellados, la morcilla servida en sartén, las ensaladas en sus variedades de ventresca de bonito o de canónigos con queso de cabra tiene su mejor embajador. Al estar en la sierra no puede faltar la carne roja como el chuletón de buey a la piedra o las chuletillas de lechal. Sus jornadas gastronómicas en distintas temporadas son celebres, como las de setas y las de caza.
Toda la repostería es casera, al igual que los dulces del desayuno, ya que cuentan con un pastelero en plantilla, que nos ofrece arroz con leche, la tarta de queso, o las milhojas de nata entre otros. Al igual que las tartas de bodas, también realizadas al gusto de los novios.
Miguel Angel Garcia es el segundo jefe de recepción, con solo 49 años, lleva toda la vida en el hotel desde su inauguración, en el año 1971. Conoce la vida y milagros de lo acontecido aquí, nada se le escapa. Tienen salones para reuniones de empresa y todo tipo de eventos, al igual que para las fiestas navideñas elaboran paquetes especiales para poder celebrar esas fiestas tan especiales. Son 50 personas los trabajadores del hotel durante todo el año, que a pesar de los cambios
Las habitaciones están compuestas por la doble clásica, la doble superior o la junior suite para familias con niños. En ellas los novios que contratan su boda, disfrutaran de una noche de bodas inolvidable.
Para ello, siempre pendiente de que nada falle, el responsable es el jefe de sala D. Antonio Gonzalez. Consigue ese tándem perfecto para celebrar bodas, ya que el monasterio y su hermosa capilla está a disposición de los contrayentes cuando son bodas católicas , y cuando son bodas civiles el alcalde de Rascafria también participa activamente para que nada falle. Antonio aconseja según la época del año, que el aperitivo se sirva en los magníficos jardines, o que se celebre el enlace en el claustro, sin faltar ningún detalle acompaña a los contrayentes en todos los pasos necesarios para que el sueño se haga realidad. Educado con los monjes de El Paular, ya con 61 años disfruta de su trabajo y se nota, ya que ha organizado bodas para varias generaciones de la misma familia, y eso si que es difícil en un negocio tan exigente como el de las bodas.
escrito por Maridajes y Mas.
¿Que te ha parecido este artículo?. Ayúdanos a mejorar
[yasr_visitor_votes size=»small»]