Toni y Olga Sarrión presentan en Mi Cub los nuevos Mestizaje Blanco 2025 y Pelaroques Bobal 2024
La historia de una gran bodega no se escribe únicamente en sus viñedos. También se construye en las conversaciones entre generaciones, en la capacidad de evolucionar sin renunciar a la identidad y en la búsqueda constante de la excelencia. Ese espíritu quedó patente en la presentación celebrada en Mi Cub, en Valencia, donde Toni y Olga Sarrión dieron a conocer dos de las nuevas referencias de Bodegas Mustiguillo: Mestizaje Blanco 2025 y Pelaroques Bobal 2024.
Un relevo generacional que suma perspectivas
Padre e hija compartieron protagonismo en una presentación que simboliza perfectamente el momento que vive Mustiguillo. Toni Sarrión, referente de la viticultura mediterránea y gran impulsor de la recuperación y prestigio de la variedad bobal, encuentra ahora en Olga una nueva mirada capaz de aportar frescura,
Mestizaje Blanco 2025: la elegancia mediterránea de la montaña valenciana
Entre las novedades presentadas destacó Mestizaje Blanco 2025, uno de los vinos más reconocibles de Mustiguillo y una referencia que ha sabido conquistar a consumidores y sumilleres gracias a su capacidad para reinventarse sin perder personalidad.
Procedente de la Finca Calvestra, situada a cerca de 900 metros de altitud en el término de Requena, este vino representa la filosofía de respeto al paisaje y al viñedo que caracteriza a la bodega.
«Mestizaje habla de una forma de entender el viñedo desde el respeto y la paciencia. Es fresco, aromático, equilibrado y mantiene esa acidez viva que le aporta su origen de montaña», explicó Toni Sarrión.
El vino conserva la esencia de su característico ensamblaje de variedades mediterráneas —Merseguera, Malvasía, Viognier y Xarel·lo— aunque el coupage evoluciona ligeramente cada año para adaptarse tanto a las características de la vendimia como a los nuevos retos climáticos.
La estrategia es clara: buscar vinos cada vez más frescos, equilibrados y gastronómicos.
«Todo el mundo piensa que existe una fórmula fija, pero no es así. Cada año interpretamos el viñedo de nuevo. Intentamos plasmar una mejora constante y adaptarnos al cambio climático para elaborar vinos más frescos y precisos», señaló Sarrión.
En copa, Mestizaje Blanco 2025 muestra un atractivo color amarillo pajizo brillante, una gran intensidad aromática dominada por frutas de hueso y flores blancas, junto a una marcada sensación mineral y una acidez que aporta tensión y recorrido.
Para Olga Sarrión, el vino expresa a la perfección la identidad mediterránea de la finca.
«Es voluptuoso y aromático, pero al mismo tiempo vertical, mineral y muy fresco. Refleja claramente nuestro paisaje y nuestra manera de entender el Mediterráneo.»
Pelaroques Bobal 2024: la cara más joven y libre de la bobal
La otra gran protagonista de la jornada fue Pelaroques Bobal 2024, una incorporación reciente al universo Mustiguillo y una propuesta que representa una nueva interpretación de la variedad que ha marcado la trayectoria de la bodega.
Si Toni Sarrión ha dedicado buena parte de su carrera a demostrar el enorme potencial de la bobal para elaborar vinos de prestigio internacional, Pelaroques explora un lenguaje diferente.
Más fresco, más directo y más contemporáneo.
La nueva referencia busca acercar la bobal a nuevos consumidores sin renunciar a la autenticidad de la variedad ni al carácter del territorio.
Con una expresión más desenfadada, ágil y accesible, Pelaroques mantiene profundidad y personalidad, mostrando una fruta más vibrante, taninos suaves y una gran facilidad de disfrute.
Es precisamente esa mirada renovada la que conecta especialmente con la sensibilidad de Olga Sarrión y con las nuevas generaciones de consumidores que buscan vinos honestos, expresivos y menos encorsetados.
El maridaje perfecto: los quesos artesanos de José Manuel Manglano
La experiencia se completó con una cuidada selección de quesos artesanos presentada por José Manuel Manglano, quien volvió a demostrar su capacidad para encontrar auténticas joyas gastronómicas procedentes de pequeños productores internacionales.
La selección incluyó piezas de gran personalidad procedentes de Suecia, Italia, Galicia, Estados Unidos y distintas regiones españolas.
Desde un singular queso sueco de leche cruda madurado en una antigua destilería y lavado con salmuera, hasta elaboraciones gallegas realizadas exclusivamente con leche recién ordeñada y cuajo natural, pasando por referencias italianas históricas y quesos españoles de oveja elaborados mediante técnicas tradicionales.
Con esta presentación, Mi Cub reafirma su posición como el espacio gastronómico de referencia en el Mercado de Colón de Valencia para descubrir la innovación líquida y la excelencia del producto local de nuestra Comunitat.
Mustiguillo, una bodega en constante evolución
Ubicada en la Finca Calvestra, en las zonas altas de Requena, Mustiguillo se ha consolidado como uno de los proyectos más influyentes del vino español contemporáneo.
Sus viñedos propios, cultivados en secano estricto sobre suelos calizos de textura limo-arenosa y trabajados mediante prácticas respetuosas con el entorno, constituyen un laboratorio vivo donde cada vendimia aporta nuevos aprendizajes.
La presentación celebrada en Mi Cub permitió comprobar que el futuro de la bodega se construye desde la continuidad y la evolución. Toni y Olga Sarrión representan dos generaciones unidas por una misma pasión: interpretar el paisaje valenciano a través del vino.
Y si algo quedó claro durante la jornada es que Mustiguillo sigue mirando al futuro con la misma inquietud que la convirtió en referencia, pero con una nueva energía capaz de seguir escribiendo algunas de las páginas más interesantes del vino mediterráneo.
Julián Carazo