El icónico edificio Veles e Vents se convierte en el escaparate de la comarca conquense, fusionando alta cocina tradicional, productores artesanales y un ambicioso plan de sostenibilidad turística
Hay territorios que se miden en kilómetros y otros que se conquistan por el paladar. El Valle del Cabriel, esa imponente frontera natural y cultural que une las tierras de Cuenca con la Comunidad Valenciana, ha elegido el corazón del puerto de Valencia para desplegar toda su artillería sensorial. Bajo el lema de la autenticidad y el respeto al origen, más de ciento cincuenta invitados —entre periodistas, críticos gastronómicos, empresarios del sector turístico, creadores de contenido y miembros de sociedades gastronómicas— se dieron cita en el emblemático edificio Veles e Vents para descubrir por qué esta comarca es mucho más que un paisaje de ensueño: es una de las despensas más puras y sorprendentes de España.
El evento, conducido con dinamismo por la actriz Ana Jara, no solo buscaba deleitar los paladares valencianos, sino consolidar un puente comercial y turístico estratégico. Valencia, por densidad demográfica y cercanía geográfica, se posiciona como el mercado natural prioritario para los municipios del Cabriel, un oasis natural vertebrado por uno de los ríos más limpios de Europa y declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Un puente estratégico entre la tierra y el mar
La jornada comenzó con una fuerte declaración de intenciones institucionales. El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, encabezó una delegación que demostró la unidad de acción entre el sector público y privado. Acompañado por la delegada de la Junta en Cuenca, María Ángeles López, alcaldes de la comarca representados por la alcaldesa de La Pesquera, María del Carmen García, así como líderes patronales como Ángel Mayordomo (Secretario General de CEOE CEPYME Cuenca) y Cristina Plumed (vicepresidenta de la Confederación de Empresarios de la Comunidad Valenciana), Martínez Chana destacó el éxito del Plan de Sostenibilidad Turística del Valle del Cabriel.
«Este plan, de una envergadura inédita para esta Diputación, se encuentra ya al 80% de su ejecución. Es una realidad tangible que camina de la mano del sector privado para optimizar los logros alcanzados. El turismo y la gastronomía son piezas clave en el engranaje económico de comarcas como el Valle del Cabriel», reivindicó el presidente provincial.
La ofensiva promocional del Valle del Cabriel en tierras valencianas va mucho más allá de este encuentro. Se enmarca en una potente campaña digital que ya ha impactado a más de 4 millones de personas, complementada con soportes físicos de gran impacto en la estación de alta velocidad Joaquín Sorolla, en la red de autobuses de la EMT de Valencia y mediante jornadas gastronómicas directas.
El showcooking de Paula Monreal: la vanguardia respeta el origen
Uno de los momentos cumbres de la jornada llegó de la mano de la renombrada creadora de contenido e influencer culinaria Paula Monreal (@paufeel), quien cuenta con una comunidad de cerca de tres millones de seguidores en Instagram. Monreal ofreció un concurrido showcooking en directo en el que demostró la versatilidad culinaria de los ingredientes del Cabriel.
La chef preparó un elegante “salteadito de champiñones con canastillas de base de parmesano y ensalada de burrata”, utilizando productos cultivados y elaborados directamente en la comarca. La propuesta evidenció cómo la cocina contemporánea, ligera y de tendencia, puede nutrirse de la materia prima tradicional y de kilómetro cero del valle, elevando el producto rústico a cotas de alta cocina accesible.
Bocados de historia: los guardianes del recetario tradicional
La terraza del Veles e Vents, acariciada por la brisa marina del Mediterráneo, se transformó por unas horas en un mercado de sabores de la serranía y el llano conquense. Cuatro de los restaurantes más emblemáticos de la zona lideraron la propuesta degustación, demostrando el equilibrio perfecto entre la herencia cultural y la técnica hostelera:
- La Muralla de Cañete: Sorprendió con una propuesta que ensalza la autenticidad del territorio de montaña.
- Restaurante Hotel Moya (Landete): Ofreció un recorrido por los sabores tradicionales adaptados al comensal contemporáneo.
- Restaurante Los Tubos (Villarta): Cautivó con elaboraciones donde los guisos de siempre reclaman su protagonismo.
- Restaurante La Rebotica (Cardenete): Elevó recetas históricas mediante una ejecución técnica impecable.
En las mesas de degustación no faltó la potencia de la casquería tradicional, las carnes de caza mayor como el ciervo, especialidades icónicas como el ajoarriero (emblema de la cocina de pastores), así como una cuidada selección de helados artesanos y repostería típica de la provincia que dejó un dulce recuerdo en los asistentes.
«Donde Nacen Los Sabores»: la excelencia de los productores
El verdadero secreto de la cocina del Valle del Cabriel reside en el mimo de sus productores. Agrupados bajo la marca de calidad Donde Nacen Los Sabores (impulsada por la Asociación de Productores Agroalimentarios de la Provincia de Cuenca), ocho productores dispusieron de espacios propios para dar a conocer la excelencia de sus creaciones:
- Trufa de la Vega (Alcalá de la Vega): El «oro negro» de la comarca, aportando aromas intensos y elegancia silvestre.
- Vino Pago Alto Landón (Landete): Viticultura de altura que se traduce en vinos singulares, frescos y de marcada personalidad.
- Champiñones Soriano (Iniesta): Cultivo de hongos que destaca por su firmeza, frescura y calidad gourmet.
- Fergonvi (Villarta): Maestros de los embutidos y la casquería, deleitaron a los asistentes con los tradicionales zarajos y elaborados artesanos de cordero y cerdo.
- Bodegas 7 Lindes (Villalpardo): Caldos que reflejan la tipicidad del terreno y el respeto por las variedades de uva locales.
- Panadería José Martínez (Minglanilla): Un despliegue de masas tradicionales, panes de corteza crujiente y dulces y salados de herencia panadera.
- Nómadas de la Miel (Minglanilla) & Apícola JR (Graja de Iniesta): Mieles puras de flores del monte bajo que concentran la esencia botánica de una de las zonas más limpias de la península.
Un proyecto de futuro respaldado por Europa
Este despliegue de sabor y estrategia no es un hecho aislado. La iniciativa ha sido promovida de manera conjunta por el Plan de Sostenibilidad Turística del Valle del Cabriel y la Diputación Provincial de Cuenca, contando con una crucial inyección de fondos de la Unión Europea a través de los programas Next Generation EU. Asimismo, se integra en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España.
El proyecto destaca por su carácter transversal, logrando la colaboración de instituciones de enorme prestigio y arraigo como la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la UNESCO (a través de la Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel), la marca Donde Nacen los Sabores, la Agrupación de Hostelería de Cuenca y la confederación empresarial CEOE CEPYME Cuenca.
Al caer la tarde en el puerto de Valencia, los lazos entre ambas provincias quedaron más estrechos que nunca. El Valle del Cabriel no solo demostró que tiene una de las propuestas de turismo de naturaleza más atractivas del interior de España, sino que su gastronomía —honesta, sabrosa, sostenible y ligada a la tierra— es la mejor carta de presentación para conquistar al público valenciano. La despensa del Cabriel ya no es un secreto; ahora es un destino imprescindible en la agenda de cualquier amante del buen vivir.