La firma alicantina especializada en iluminación arquitectónica y decorativa da un salto estratégico con una inversión cercana a los 10 millones de euros, una nueva colección junto a Yonoh y un fuerte compromiso con la sostenibilidad y la innovación industrial
La empresa española BPM Lighting ha inaugurado en El Verger su nueva sede corporativa y productiva, un complejo de 10.000 metros cuadrados que simboliza la nueva etapa de crecimiento de la compañía y consolida su apuesta por el diseño mediterráneo, la fabricación propia y la innovación tecnológica. La operación ha supuesto una inversión cercana a los 10 millones de euros y marca un punto de inflexión para una empresa familiar que nació hace más de tres décadas en un pequeño taller de Aldaia.
El nuevo edificio integra oficinas, showroom y áreas de trabajo concebidas como un espacio vivo donde la arquitectura, la iluminación y la experiencia de usuario dialogan de forma constante. La firma, liderada actualmente por Cristina, Silvia y Mónica Palomares Hidalgo, representa ya la segunda generación al frente de un proyecto empresarial fundado en 1992 por Bernardo Palomares y Paqui Hidalgo.
“Esta nueva sede refleja el momento que vive la compañía: una evolución natural que mantiene nuestra esencia, pero con una visión mucho más abierta e internacional”, explica Mónica Palomares. La empresa cerró el último ejercicio con una facturación de 11 millones de euros y una presencia internacional cada vez más consolidada. Actualmente, el 48% de sus ventas se destina a mercados exteriores como Europa, Oriente Medio y Estados Unidos, mientras que el 52% restante corresponde al mercado nacional.
La compañía se ha fijado como objetivo reforzar su expansión en Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes, especialmente en sectores como hospitality, retail, oficinas y residencial premium, trabajando de forma estrecha con arquitectos, interioristas y diseñadores.
Diseño mediterráneo y soluciones de alta tecnología
La inauguración de la nueva sede coincide además con el lanzamiento de más de veinte novedades de producto y una nueva colección desarrollada junto al estudio valenciano Yonoh Estudio Creativo, que aporta un lenguaje visual marcado por la geometría, la limpieza formal y la inspiración mediterránea.
Entre las principales innovaciones destaca Alarik Nano, un sistema de iluminación de baja tensión con un perfil ultracompacto de apenas siete milímetros de altura, diseñado para integrarse prácticamente de forma invisible en la arquitectura. El sistema incorpora módulos lineales, proyectores orientables y soluciones decorativas con ópticas intercambiables, alta reproducción cromática y sistemas avanzados de control lumínico.
La firma también amplía su catálogo con soluciones centradas en el confort acústico y ambiental. Acoustin dream combina iluminación integrada con paneles fonoabsorbentes fabricados en PET reciclado, una propuesta orientada a oficinas, hoteles y espacios abiertos donde se busca reducir la reverberación y mejorar el bienestar de los usuarios.
Otro de los pilares diferenciales de BPM Lighting es Crismosil®, un material propio desarrollado a base de yeso técnico reforzado con fibra y resinas que permite integrar la iluminación directamente en paredes y techos con acabados continuos y una estética limpia. El sistema combina tecnología y trabajo artesanal, permitiendo una gran libertad creativa y una integración total en proyectos arquitectónicos contemporáneos.
Sostenibilidad y producción local
La sostenibilidad se ha convertido en uno de los ejes estratégicos de la compañía. BPM Lighting asegura reducir cada año un 10% su huella de carbono gracias a la optimización de procesos, la producción local y el autoconsumo energético mediante paneles solares fotovoltaicos instalados en la nueva sede.
Además, la empresa ha eliminado completamente el plástico de sus embalajes y utiliza exclusivamente cartón certificado FSC en todo su packaging. También incorpora perfiles ECO fabricados en España con materiales reciclados y placas LED con certificación Cradle to Cradle®, reforzando así su apuesta por la economía circular y la durabilidad de los productos.
Toda la fabricación se mantiene en España y se realiza junto a proveedores de proximidad, un modelo que permite reducir el impacto logístico y garantizar un mayor control de calidad.
Una sede concebida como experiencia de marca
El nuevo complejo de El Verger ha sido diseñado como un entorno de trabajo contemporáneo y flexible, articulado alrededor de un gran patio central que maximiza la entrada de luz natural y conecta todas las áreas de la empresa. El proyecto apuesta por una estética industrial honesta, donde las instalaciones quedan vistas y la materialidad forma parte del propio lenguaje arquitectónico.
El showroom, desarrollado junto a Odosdesign, se plantea como un espacio experiencial donde la marca muestra sus soluciones integradas en contextos reales de uso. La propia sede funciona, así como escaparate de las capacidades técnicas y creativas de BPM Lighting, reforzando su identidad mediterránea y su visión de futuro.
Con más de 80 empleados y una clara orientación internacional, la firma afronta esta nueva etapa con la intención de consolidarse como uno de los referentes españoles en iluminación arquitectónica, combinando diseño, innovación y producción local en un mercado cada vez más globalizado.